¿Conviene localizar?

El auge de la industria de los videojuegos parece no tener fin, y su avance a paso firme desde mediados del siglo XX hasta el presente moderno es una muestra cabal de tal aserción. Desde gráficos 2D que hoy suponemos simples y rudimentarios hasta animaciones 3D fabulosas, creadas a partir de una tecnología de vanguardia, el salto evolutivo es asombroso. Pero más allá de esta cualidad progresiva, la intrincada tarea de hacer un videojuego representa un desafío para cualquiera que decida embarcarse en esta misión, ya sea uno sencillo y casual para dispositivos móviles o uno gigante de proporciones hollywoodenses para consolas de última generación.


Y tú, mi estimable amigo desarrollador, sabes muy bien que esta aventura no es nada sencilla: son ineludibles las reuniones con tus colegas, que pueden tener lugar durante horas, días y meses, para idear tramas, guiones, personajes, mapas, escenarios, dificultades, cómo pierden o ganan los jugadores, y un largo etcétera. Pero además de sentarse a proyectar y programar todos estos conceptos e ideas, también es inevitable abordar otros detalles importantes, a saber: requisitos, presupuestos, plazos de entrega, y público objetivo.


Esto último, el público objetivo, es el punto que nos concierne. Imagínate esta situación: tienes un juego que arrasa en ventas en el mercado local. Pero, ¿qué hay del mercado extranjero? Acabas de desembarcar en territorio desconocido donde nadie habla tu idioma, y todas esas ideas ocurrentes e historias ingeniosas que tanta notoriedad recibieron en casa parecen no generar ni una mueca en los habitantes de este lugar. ¿Crees que ese mismo juego, el que tanto éxito tuvo cuando salió a la cancha de local, va a correr la misma suerte cuando le toque jugar de visitante? Es probable que no. ¿Tienes la convicción de que el juego va a sobrevivir al cruce de la frontera, donde el idioma es un reto mucho más difícil que el jefe final? Claro está, es entendible que tengas dudas, pero ¿de verdad quieres desperdiciar la ocasión de llegar a una comunidad de jugadores nueva y fortalecer así tu base de seguidores? ¿En serio piensas desaprovechar esa oportunidad?


Si te falta el coraje, pero tienes ganas de dar el salto, aquí me tienes para darte ese empujoncito que te hace falta. Soy la llave que abre la puerta, la pieza que falta para resolver el acertijo, el arma secreta para derrotar al jefe. Soy el taumaturgo traductoril que amplia los horizontes de tu juego, el maestro literario que abre las puertas a un mercado nuevo, el artesano de las palabras que procura que tu tiempo y esfuerzo produzcan más ganancias. Una solución lingüística definitiva para que tu juego se expanda y supere los límites.


Ahora debes tomar la decisión. ¿Quieres que tu juego se convierta en todo un éxito en tierras extranjeras? Entonces es momento de que subas de nivel tus estadísticas idiomáticas. Traduce tus mundos de fantasía, globaliza la diversión y aumenta tus ingresos. Si buscabas razones para saber si te conviene localizar tu juego, ya puedes dejar de hacerlo.